Un Traje de Incertidumbre
Su estirpe de “maldito”
y solitario adicto a la existencia,
la obtuvo en un burdel de putas
mojigatas.
Saboreó el fruto perverso de féminas favoritas
y con voz de disco de 45 revoluciones
expulsó de la garganta las últimas melodías
para deleite de sus detractores.
Derrochó su debut en el Teatro Velarde
de Valparaíso,
su primer long play 33 1/3 que giró hasta la
madrugada.
Esa noche de junio de 1975 Charles Aznavour
lo presentó a tablero vuelto
-- aquí con ustedes un romántico,
en el lugar más triste que he conocido.—
Se volvió a escuchar en su versión original
“Cuartito Azul”.
No habrá
en el que fuera el Principal puerto de la república
otra noche de junio
como aquella en el “Velarde”,
ni pentagrama que registre sus mágicos compases,
ni fuego alguno que pueda consumir sus pasiones
la herida horizontal que siempre deja un beso
en la madrugada.
Triunfal en los yermos escenarios
desgastó su vida en amores de prostíbulos
con la dualidad de sus recuerdos.
Apenas hoy puede asirse a una historia
el tiempo adquiere conciencia de los días
acomoda en los goznes oxidados
la marcha voraz de los relojes,
cubren de crueldad la venganza
y los días se uniforman de monotonía.
Herido de muerte se suicida,
borra su nombre de todos los escenarios.